El Cabildo tiñe su fachada de morado en apoyo a las personas con Enfermedad Inflamatoria Intestinal

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal afecta a personas de todas las edades y a hombres y mujeres por igual, y pesar de que no tiene cura y puede tener efectos adversos muy importantes, es desconocida para gran parte de la sociedad debido a que no deja muchas señales físicas, motivo por el que la fachada del Cabildo de Gran Canaria se ha teñido este viernes de morado.

La iniciativa, en el marco del Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal que se celebra el 19 de mayo, está promovida por la Asociación de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de Canarias y se suma a la campaña mundial con la iluminación de color morado de edificios emblemáticos de todo el mundo, y ha contado con la asistencia de la consejera de Política Social y Accesibilidad del Cabildo, Elena Máñez, para mostrar el apoyo de la corporación.

La enfermedad inflamatoria intestinal engloba dos patologías, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, ambas autoinmunes, inflamatorias y crónicas, que evolucionan en brotes y períodos de remisión y alteran la capacidad del organismo para digerir alimentos y absorber los nutrientes, y los casos aumentan un 2,5 por ciento cada año en España.

Los síntomas más comunes a ambas dolencias son la diarrea, que puede ir acompañada de sangre, la mucosidad o la pus, fiebre, anemia, sensación de evacuación incompleta, y sensación de cansancio permanente. En el caso de la enfermedad del Crohn se suman el dolor abdominal y las lesiones anales en modo de fístulas, úlceras o estenosis.

Proyecto subvencionado por el Cabildo

Una de las iniciativas en apoyo a las personas que sufren la enfermedad promovidas por la Asociación y financiada por el Cabildo es el proyecto ‘No aguanto más’ que procura a los pacientes un acceso rápido y gratuito a los lavabos en los lugares donde lo necesiten.

Incluye una aplicación móvil que identifica los restaurantes y áreas comerciales de mayor afluencia y con infraestructuras accesibles que previamente han sido localizados por la Asociación y que han querido sumarse al proyecto.

“En muchas ocasiones los síntomas restan calidad de vida por lo que iniciativas como esta aplicación que les facilitan el día a día hacen más llevadera la enfermedad”, aseguró Máñez.

El vicepresidente de la Confederación ACCU Canarias, Juan Francisco Rodríguez, leyó un manifiesto con el objetivo de visibilizar a este grupo de patologías para generar un mayor conocimiento sobre ellas, su prevención, diagnóstico y tratamiento, y para que se puedan resolver las necesidades de los pacientes.

Artenara se suma a la Ruta por la Accesibilidad de Gran Canaria en su camino para la eliminación de todo tipo de barreras

Artenara tiene por delante grandes retos con motivo de la candidatura de Risco Caído a Patrimonio de la Humanidad, entre ellos la accesibilidad de sus recursos, bienes y espacios, por lo que la Ruta por la Accesibilidad de Gran Canaria que el Cabildo ha llevado estos días al municipio es una gran oportunidad para ir dando pasos en la eliminación de todo tipo de barreras que impiden el pleno ejercicio de sus derechos a las personas con discapacidad.

Una parte fundamental de la Ruta es el trabajo con el personal municipal para que los ayuntamientos empiecen a incorporar en todas sus acciones políticas que vayan eliminando las barreras, resaltó la consejera de Política Social y Accesibilidad del Cabildo, Elena Máñez, en la sesión plenaria simbólica que presidió junto al alcalde, Jesús Díaz, y el primer teniente de alcalde, Roberto García.

“Hemos logrado que poco a poco se empiece hablar de accesibilidad en cada uno de los municipios por los que pasamos porque de lo que no se habla no existe”, añadió.

Para el primer edil, el apoyo del Cabildo con acciones como la Ruta es fundamental para que los ayuntamientos puedan avanzar en accesibilidad. “La cumbre está de moda y las administraciones públicas tenemos la obligación de facilitar los accesos para todos las personas, algo que es complicado para un Ayuntamiento pequeño como el nuestro”, agregó.

En el pleno han participado los representantes de las asociaciones de la discapacidad que han leído un manifiesto con sus principales demandas que irá al próximo Pleno ordinario municipal para su aprobación como declaración institucional.

La Ruta, que ya ha pasado por 6 municipios de la Isla, también trabaja con los colegios y la ciudadanía, y está logrando ampliar la mirada para que vean que no solo existen barreras arquitectónicas sino otras muchas como las sensoriales o intelectuales a las que se enfrentan en su día a día las personas con discapacidad.

En este sentido Máñez destaca que va generando un impacto transformador en la sociedad. “Algunos colegios de municipios por donde ha pasado la Ruta están llamando a organizaciones como la Once porque tienen interés en seguir abordando cuestiones que tienen que ver con la accesibilidad y esa es la prueba del impacto que no sólo se circunscribe al momento en que pasamos sino que quedan inquietudes, preocupaciones y proyectos”, concluyó.

La necesidad de cuidar de las cuidadoras centra el desarrollo del ‘VII Encuentro de cuidadoras de Gran Canaria’

Cuidar a las cuidadoras y que por un día sean ellas las protagonistas es el objetivo del séptimo ‘Encuentro de personas cuidadoras de Gran Canaria’ organizado por el Cabildo de Gran Canaria y la Consejería de Sanidad del Gobierno regional en Infecar para visibilizar y poner en valor el papel de las cuidadoras de las personas dependientes.

Este encuentro, que ha congregado a más de 300 personas de toda Gran Canaria y Tenerife, surge de un grupo de profesionales del ámbito sanitario, que detectaron la necesidad de que las personas cuidadoras tuvieran un espacio de ocio donde descargar la tensión y la sobrecarga que generan los cuidados, y donde compartir experiencias.

Una sobrecarga que se hace desde el cariño y el amor, pero que tiene consecuencias en la salud, conlleva renuncias y un importante coste físico y emocional, destacó la consejera de Política Social y Accesibilidad del Cabildo, Elena Máñez, en la inauguración junto al consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Juan Manuel Baltar, y el gerente de Atención Primaria del Servicio Canario de Salud, Carlos Jorge.

“La entrega y el amor de las cuidadoras merecen un reconocimiento pero no deberíamos depositar todo ese esfuerzo del cuidado en el entorno familiar porque la Ley de dependencia reconoce el derecho que tenemos todas las personas a ser cuidadas y que no tenga que recaer única y exclusivamente en la familia”, agregó.

Hablamos de  mujeres porque según datos que ofreció el consejero de Sanidad regional, del censo de casi 13.000 personas cuidadoras en Gran Canaria, el 76 por ciento son mujeres, y 1 de cada 4 mujeres entre los 55 y los 65 años tiene que cuidar a algún familiar dependiente. La mayoría, el 81 por ciento, no tienen estudios o tienen estudios primarios, el 83 por ciento no tiene actividad laboral, y son las hijas quienes asumen mayoritariamente este rol en un 55 por ciento.

“Las cuidadoras hacen una labor excepcional, nos permiten mantener a los pacientes en su entorno habitual, algo que los profesionales sanitarios defienden como la mejor medicina”, agregó.

De ahí la importancia de que las administraciones trabajen en el apoyo y las ayudas a quienes cuidan, porque son una pieza fundamental del sistema sanitario.

En ese sentido, Máñez recordó que la Ley de la Dependencia les reconoció en un primer momento el derecho a la cotización a la Seguridad Social, derecho que eliminó el Partido Popular. “Era un derecho fundamental ya que garantizaba una pensión digna para estas personas que en su mayoría han tenido que renunciar a una vida profesional”, se lamentó.

A nivel estatal, el 94 por ciento de las personas cuidadoras no profesionales se ha dado de baja de la Seguridad Social desde que gobierna el Partido Popular por la eliminación de la financiación estatal de las aportaciones a la Seguridad Social, concluyó.

La Ruta por la Accesibilidad de Gran Canaria pasa por Tejeda y deja su huella de concienciación y compromiso

Lograr un cambio en la mirada y que todos los municipios de Gran Canaria adquieran compromisos para eliminar todo tipo de barreras es uno de los principales objetivos de la Ruta por la Accesibilidad de Gran Canaria organizada por el Cabildo y que esta semana ha recalado en Tejeda con actividades de concienciación para la ciudadanía y para la formación de los responsables técnicos y políticos del municipio.

El Ayuntamiento ha acogido una sesión plenaria simbólica por la accesibilidad presidida por la consejera de Política Social y Accesibilidad, Elena Máñez, y la segunda teniente de alcalde de Tejeda, María Eugenia Suárez, con la participación de los representantes de las asociaciones de la discapacidad que han leído un manifiesto con sus principales demandas y que irá al próximo Pleno ordinario municipal para su aprobación como declaración institucional.

El objetivo del Pleno simbólico es poner en contacto a las organizaciones de la discapacidad con los responsables municipales para que tomen conciencia de que a pesar de que hemos avanzado mucho sigue habiendo múltiples barreras que impiden el pleno ejercicio de los derechos de estas personas, subrayó Elena Máñez.

“La accesibilidad es un derecho para las personas con discapacidad y un beneficio para el conjunto de la ciudadanía”, agregó

La Ruta logra visibilizar dónde siguen estando las barreras y aunar esfuerzos en el ámbito municipal. “Vivimos en los municipios y es importante que los ayuntamientos elaboren sus planes estratégicos de accesibilidad, que empiecen a ampliar la mirada y que cualquier producto, bien, servicio o proyecto que pongan en marcha lo hagan pensando en todas las personas”, resaltó Máñez.

Para María Eugenia Suárez, el Pleno simbólico tiene mucho significado para el municipio, que necesita dar pasos importantes para lograr la accesibilidad universal no solo en los espacios sino también en las actividades y los servicios municipales. “Nos comprometemos a trabajar para lograrlo”, añadió.

La eliminación de todas las barreras, las arquitectónicas, sensoriales e intelectuales, lleva su tiempo, por lo que hay que planificar ordenar y poner los recursos de la mano de las asociaciones de la capacidad para que progresivamente lleguen los cambios y el impacto en la vida de las personas, ahondó la consejera.

La Ruta arrancó este lunes con numerosas actividades como talleres para la ciudadanía y jornadas de trabajo para los empleados públicos, y finalizarán este viernes con actividades lúdicas, proyección de cortometrajes por la accesibilidad, la entrega de premios del concurso de redacción de los centros escolares, la actuación musical de mujeres del municipio signada en lengua de signos española y el acto de cierre de la Ruta con el humorista Daniel Calero.

Carmen Carrascosa: “Cuando trabajas con personas debes aceptar el punto de vista de los demás; debes saber adaptarte a los cambios, y debes ser constructivo”

Carmen Carrascosa me cuenta que llegó a Trabajo Social por puro azar con una voz dulce y pausada que parece esconder miles de sueños. Ella quería ser periodista, pero la situación económica familiar en esos momentos no era demasiado buena. Finalmente, y sin demasiada meditación, decidió estudiar lo que en ese entonces se conocía como Asistencia Social. “Esos años en el ámbito del Trabajo Social fueron muy revolucionarios; una época en la que pedíamos que la asistencia social dejara de ser puramente asistencialista, casi de beneficencia, para ser más social”, explica.

Dice que lo que le enganchó del Trabajo Social es que “ayudamos a las personas y a las familias a que busquen sus propios recursos; que sean capaces de valorarse a sí mismos y de ver todas las posibilidades que hay para cambiar y mejorar sus vidas”.

Carmen comenzó a trabajar en 1982 en un centro de personas mayores en San Bartolomé de Tirajana. Tres años más tarde pidió traslado a Taliarte donde fue trabajadora social durante veinte años. Allí creció, como profesional y como persona, en dos ámbitos muy importantes: la asertividad y la empatía. “Cuando trabajas con personas debes aceptar el punto de vista de los demás; debes saber adaptarte a los cambios, y debes ser constructivo”. Y ella de cambios sabe mucho. Taliarte nació siendo un centro para personas con poca dependencia. Allí llegaron a ser “pioneros en organización de actividades, desde acampadas hasta jornadas de todo tipo”, incluso fueron los que organizaron las primeras jornadas de Geriatría y Gerontología que se celebraron en Canarias. Luego el centro pasó a ser para personas con una gran dependencia lo que implicó cambios en todos los sentidos. Sin embargo, en Taliarte lo han tenido claro desde el principio: el secreto está en saber trabajar en equipo. “En los últimos años trabajamos con un programa informático llamado ResiPlus, una de las mejores cosas que se ha hecho en el IAS porque ha facilitado la coordinación de los profesionales del centro y hace que veamos a la persona de forma global”.

Carmen compatibilizó su trabajo con la docencia y la supervisión de alumnos de Trabajo Social en prácticas, algo que la revitalizaba. “Espero que quien siga retome el tema de la docencia porque es importante tanto para los alumnos como para el profesional que los acompaña; te ayuda a estar al día y a reciclarte”, explica.

Se casó muy jovencita con un chico del que más adelante se divorció. Con él tuvo 3 hijos que, como ella, tienen diferentes inquietudes sociales y que ya tienen su vida en marcha. Ahora que se ha jubilado empieza con ilusión un proyecto junto con su marido Manuel, a quien conoció en Taliarte y con quien ha pasado más de veinte años. “Tenemos una finquita en Agüimes y nuestra ilusión es practicar la agricultura ecológica para alimentar bien a nuestra gente”, cuenta.

 

Además siempre le ha fascinado pintar y escribir. Ahora que tiene más tiempo se ha puesto manos a la obra y, sin duda, lo está disfrutando. Carmen tenía muy claro que le tocaba vivir otra historia y está totalmente preparada para comerse el mundo con sus ilusiones.